La depresión puede llegar a hacerse crónica o recurrente y dificultar sensiblemente el desempeño en el trabajo o la escuela y la capacidad para afrontar la vida diaria. En su forma más grave, puede conducir al suicidio. Si es leve, se puede tratar sin necesidad de medicamentos, pero cuando tiene carácter moderado o grave se pueden necesitar medicamentos y psicoterapia profesional.
La depresión es un trastorno que se puede diagnosticar de forma fiable y que puede ser tratado por no especialistas en el ámbito de la atención primaria.
tipos de depresión
La depresión forma parte de los trastornos del estado ánimo y afecta a nuestro bienestar, nuestra interacción social, nuestro apetito y deseo sexual. Ya que existen muchos tipos de depresión y cada uno con sus características, a continuación verás una explicación resumida acerca de estas diferentes variantes.
1. Depresión mayor
La depresión mayor es el tipo de depresión más grave.
Se caracteriza por la aparición de uno o varios episodios depresivos de mínimo 2 semanas de duración. Suele comenzar generalmente durante la adolescencia o la adultez joven. La persona que sufre este tipo de depresión, puede experimentar fases de estado de ánimo normal entre las fases depresivas que pueden durar meses o años.
Se clasifica dentro de los episodios unipolares puesto que no hay fases de manía, y puede producir problemas muy serios para el paciente si no es tratado de manera eficaz. De hecho, la ideación suicida puede llevar a la muerte si pasa a traducirse en acciones efectivas para terminar con la propia vida.
- Estado de ánimo depresivo la mayor parte del día, casi todos los días (1)
- Pérdida de interés en las actividades que antes eran gratificantes (2)
- Pérdida o aumento de peso
- Insomnio o hipersomnia
- Baja autoestima
- Problemas de concentración y problemas para tomar decisiones
- Sentimientos de culpabilidad
- Pensamientos suicidas
- Agitación o retraso psicomotores casi todos los días
- Fatiga o pérdida de energía casi todos los días
Tipos de depresión mayor
- Depresión con episodio único: causado por un acontecimiento único en la vida y la depresión solo tiene esa aparición.
- Depresión recidivante: Aparición de síntomas depresivos en dos o más episodios en la vida del paciente. La separación entre un episodio debe ser de al menos 2 meses sin presentar los síntomas.
2. Distimia
Dentro de los tipos de depresión, la distimia es menos grave que la depresión mayor. Es un tipo de depresión unipolar (no incluye síntomas maníacos) e interfiere en el funcionamiento normal y el bienestar del individuo que lo sufre.
La característica esencial de este trastorno es que el paciente se siente depresivo durante la mayor parte del día, la mayoría de los días durante al menos 2 años. No necesariamente tiene por qué experimentarse una fuerte tristeza, sino que muchas veces lo más común es que exista un sentimiento de falta de propósito y de motivación, como si nada importase.
Síntomas de la distimia
- Pérdida o aumento de apetito
- Insomnio o hipersomnia
- Falta de energía o fatiga
- Baja autoestima
- Dificultades para concentrarse o para tomar decisiones
- Sentimientos de desesperanza
3. Depresión maníaca
Este tipo de trastorno, también llamado Trastorno bipolar se clasifica como un tipo de trastorno del estado de ánimo. Pese a que podemos incluirlo dentro de los tipos de depresión, combina estados depresivos con estados de manía, es decir, existen altibajos extremos. El trastorno bipolar es una patología seria, y no debe confundirse con un estado inestabilidad emocional.
Síntomas de la depresión maníaca
- Sentimientos persistentes de tristeza
- Sentimiento de desesperanza o desamparo
- Baja autoestima
- Sensación de ineptitud
- Culpabilidad excesiva
- Deseos de morir
- Pérdida de interés en las actividades habituales o que antes se disfrutaban
- Dificultad en las relaciones
- Perturbación del sueño (por ejemplo, insomnio, hipersomnia)
- Cambios del apetito o del peso
- Disminución de la energía
- Dificultad para concentrarse
- Disminución de la capacidad de tomar decisiones
- Pensamientos suicidas o intentos de suicidio
- Molestias físicas frecuentes (por ejemplo, dolor de cabeza, dolor de estómago, fatiga)
- Intentos o amenazas de escaparse del hogar
- Hipersensibilidad ante el fracaso o el rechazo
- Irritabilidad, hostilidad, agresión
- Autoestima exagerada
- Menor necesidad de descanso y sueño
- Mayor distracción e irritabilidad
- Excesiva participación en actividades placenteras y de alto riesgo que pueden provocar consecuencias dolorosas, por ejemplo comportamiento provocativo, destructivo o anti-social (promiscuidad sexual, conducción imprudente, abuso del alcohol y de drogas).
- Aumento de la locuacidad (por ejemplo aumento en la velocidad del habla, cambios rápidos de tema, intolerancia a las interrupciones)
- Sentimientos de "excitación" o de euforia
- Marcados cambios de estado de ánimo, por ejemplo inusitadamente feliz o tonto, extrañamente enojado, agitado o agresivo
- Mayor deseo sexual
- Mayor nivel de energía
- Escaso sentido común en personas sensatas
4. Trastorno depresivo estacional (SAD)
Este estado depresivo recibe el nombre de Trastorno depresivo estacional (SAD) y se caracteriza por ocurrir durante una cierta época del año, generalmente durante el invierno.
Los síntomas generalmente se intensifican de manera lenta a finales del otoño y en los meses de invierno. Estos síntomas son muy parecidos a los que se presentan en otros tipos de depresión:
- Desesperanza
- Aumento del apetito con aumento de peso
- Aumento del sueño (el poco sueño es más común con otras formas de depresión).
- Menos energía y capacidad para concentrarse
- Pérdida de interés en el trabajo y otras actividades
- Movimientos lentos
- Aislamiento social
- Tristeza e irritabilidad
- Falta de apetito
- Pérdida de peso
- Insomnio
- Irritabilidad y ansiedad
- Inquietud
5. Depresión psicótica
La depresión psicótica es un subtipo de depresión mayor el cual se presenta cuando una enfermedad depresiva severa incluye algún tipo de psicosis. A diferencia de los demás tipos de depresión, se caracteriza por la presciencia de síntomas psicóticos: alucinaciones y/o delirios que alteran cualitativamente el modo en el que se percibe la realidad.6. Depresión posparto

Dentro de los tipos de depresión, podemos incluir la depresión posparto. Se caracteriza porque puede ocurrir poco después del parto.
Este tipo de depresión puede presentarse hasta un año más tarde de que la mujer haya dado, pese a que es habitual que ocurra dentro de los primeros tres meses después del parto.
- Cambios a nivel corporal del embarazo y el parto (por ejemplo, debido al cambio hormonal)
- Cambios en las relaciones laborales y sociales
- Tener menos tiempo y libertad para sí misma
- Cambios el ciclo sueño-vigilia debido al nacimiento
- Preocupaciones acerca de su capacidad para ser una buena madre
¿Como puedo superar la deprecio?
La salida de una depresión hay que llevarla a cabo bajo la tutela de un buen profesional con experiencia. La depresión es un proceso importante y duro. No puedes afrontarlo solo y no puedes usar solo el apoyo de familiares y amigos.
Hay quien prefiere un tratamiento farmacológico (medicamentos antidepresivos) y quien cree en un enfoque psicológico (terapia individual y grupal). Depende de cada persona y su grado de depresión pero lo mejor suele ser combinar un psiquiatra, que te diagnostique y recete una medicación antidepresiva y un psicólogo que pueda ayudarte con una terapia que te ayude a afrontar la depresión, te ayude a identificar si hay elementos desencadenantes que te afectan al ánimo y te haga estar más satisfecho con tu propia vida. Si tienes problemas económicos puedes consultar en los servicios sociales de tu ciudad: muchas veces hay servicios de salud mental gratuitos o muy económicos. Las facultades de Psicología de muchas universidades también ofrecen servicios contra la depresión como parte del entrenamiento y proceso formativo de sus estudiantes.
En este post me quería centrar en los enfoques no farmacológicos. Hay tratamientos eficaces y hay habilidades que uno puede aprender para ayudarse a si mismo a salir de una depresión. Las tres vías para salir de la depresión son:
- Reactivar tu vida. Recuperar la actividad física, la actividad mental y la actividad social.
- Cambiar los pensamientos negativos por pensamientos realistas.
- Afrontar y solventar los problemas que vayan surgiendo.
Normalmente se tarda en salir de la depresión. Recuperarse de una depresión es un proceso que normalmente es largo y lento. Lo normal es que dure bastantes semanas o meses. En ese proceso se puede notar una lenta mejoría o ser algo súbito donde de repente notas que te encuentras mejor.
Aquí tienes algunas reflexiones y algunas ideas que te pueden ayudar a salir de la depresión:
- No hay balas mágicas. Los tratamientos son eficaces pero el equilibrio químico y psicológico del cerebro es algo muy complejo y que tiene mecanismo propios de compensación, habituación, cambios plásticos. Los medicamentos antidepresivos van actuando lentamente y normalmente pasan de dos a tres semanas antes de notarse los primeros efectos. Los efectos de la terapia también necesitan tiempo para ir incorporándose a los pensamientos de una persona, a su forma de ser y afrontar las dificultades de la vida cotidiana. Ten paciencia.
- No te desanimes. La salida de la depresión es un proceso lento pero al final volverás a ser tú mismo. Puede que seas incluso mejor persona por todo lo que has pasado. Mantén la esperanza.
- No todos somos iguales ante la terapia. La Medicina y la Psicología no son ciencias exactas. Cada persona es un mundo y las interacciones entre un medicamento y el organismo humano se basan en el estudio de miles de personas y esos resultados se estudian estadísticamente. Es decir, el médico o el psicólogo avanza por un proceso delicado y paulatino de intervención. Tiene que encontrar el fármaco adecuado y la dosis adecuada para ti. O tiene que ir viendo como respondes a la terapia, cómo avanzas en las distintas etapas que se van planteando en la consulta psicológica. El profesional tiene que ir viendo los resultados que se van consiguiendo e ir ajustando el tratamiento a ese progreso.
- Otros problemas orgánicos o mentales pueden estar asociados a la depresión o ser afectados por la medicación. La depresión puede interactuar negativamente con algunas enfermedades como los trastornos del corazón o el cáncer. La depresión puede generar problemas con la sensibilidad al dolor, con el deseo sexual, con la propia relación sexual y con el sueño.
- Puedes ayudarte a ti mismo a salir de la depresión. En el proceso de salida de la depresión hay cosas que te pueden ayudar así como hay otras que puedes evitar. Recuerda que lo más probable es que no te apetezca hacer nada o estar con nadie.
Pero en vez de meterte debajo de la manta o no hacer absolutamente nada, lo que a menudo hace que te sientas aún peor, puedes intentar, poco a poco, asumir alguna actividad. No te plantees qué te apetece hacer porque la respuesta normal es que no te apetezca hacer nada sino qué puedo hacer. Aunque te parezca poco, es mucho. Ponte objetivos sencillos que puedas cumplir: ir a tirar la basura, copiar en un cuaderno la letra de una canción que te gustaba, ordenar los cubiertos en el cajón de la cocina. Cosas pequeñas, concretas, claras. Es un error plantearse objetivos ambiciosos en medio de una depresión. - Nadie es culpable de tu depresión. No tienes ninguna culpa de tener una depresión y tampoco la tiene ninguna otra persona de tu entorno. Pero sí tienes una responsabilidad de hacer esfuerzos razonables para ir sintiéndote mejor poco a poco.
- Rompe los deberes en trozos pequeños. Puede ser que debido a la depresión tengas temas que en condiciones normales no suponen un problema y ahora te resultan difíciles de afrontar. Por poner un ejemplo puede ser que no hayas mirado tu buzón aunque sabes que tienes un montón de correo esperando. Rompe esa tarea “revisar el correo” en cosas pequeñas. El primer día está bien si solamente recoges el correo y lo dejas en una pila en una mesa. El día siguiente vale con que separes por un lado la propaganda, por otro las cartas del banco, luz y otros recibos y un tercer grupo con las demás cartas. El día siguiente vale con que tires el correo de propaganda y abras las cartas del banco. El día siguiente basta con que hagas un pago de un recibo si no lo tienes domiciliado. El día siguiente basta con pagar otro recibo. Y así. Muy poco a poco, que no te abrume pero avanzando pasito a pasito.
- Recupera las relaciones. La depresión te habrá alejado de muchas personas. Es conveniente que des también pequeños pasos para recuperar tu vida social. No es el mejor momento para ir a grandes fiestas pero puedes quedar con alguien amable para tomar un café o puedes acercarte a ver a un amigo a devolverle algo que te prestó. No hay ningún problema en que le digas a alguien que sabes que te quiere, estoy un poco depre y me vendría bien que vengas un rato o que demos un paseo aunque probablemente no hable mucho.
- Busca un confidente. Hablar ayuda. Es muy recomendable que establezcas con alguien que quieras y te quiera un contacto diario.
Puede ser tan solo una conversación al teléfono. No necesitas que te haga terapia tan solo que te escuche. Tiene que ser alguien que no te dé consejos imposibles, o que se irrite con facilidad o que por el motivo que sea te haga sentir peor. Piensa en familiares y amigos y seguro que encuentras la persona adecuada. Puedes decirle que éstas son las instrucciones para el rato de “confesionario” diario. Si empiezas a tener pensamientos suicidas comunícaselo inmediatamente a tu médico o al personal de un centro de salud o servicio de urgencias. Busca ayuda. - La terapia de grupo ayuda a muchas personas. Mucha gente se beneficia de asistir a un grupo de personas que hayan tenido depresión. No tiene porqué ser un compromiso para toda la vida pero son personas que te van a entender y si vas unas cuantas semanas te puede hacer bien. También muchas personas creyentes se sienten mejor tras el contacto con un sacerdote o grupos religiosos.
- Repasa lo que te gustaba, lo que te daba satisfacción y vuelve a hacerlo tras romperlo en etapas diminutas. Al principio no esperes que te diviertas con ello ni que te apetezca ni que te guste como te gustaba antes. Ahora lo haces como si tomaras una medicina, porque es bueno para ti, no porque te resulte placentero. Si, por ejemplo, te gustaba pintar con acuarelas, el primer día solo busca las pinturas, papel y los pinceles y colócalos en donde pintes normalmente. El segundo día trabaja en un boceto con un lápiz y un papel, salga lo que salga y así, paso a paso. Lo que haces con estas actividades es que toda tu actividad mental no gire en torno a la depresión, poco a poco le tienes que ir quitando ese poder de bloqueo realizando, con esfuerzo al principio, cosas distintas.
- Aléjate de la depresión caminando. Si no es fácil salir a hacer ejercicio cuando uno está bien, es aún más complicado cuando estás deprimido pero hay que hacerlo. Las cosas que son importantes en condiciones normales se convierten en mucho más importantes cuando tienes depresión. Se ha comprobado que el ejercicio mejora el ánimo de las personas que están deprimidas. El ejercicio aeróbico recomendado para una buena salud, 30 minutos de un ejercicio de intensidad moderada al menos cinco días a la semana mejora significativamente una depresión. Empieza lentamente, decide qué es lo que puedes hacer y ponte un objetivo que sea menos que eso. Si crees que puedes caminar durante veinte minutos a un paso ágil, intenta quince minutos y no te desanimes si no te sientes mejor después. Como siempre con el ejercicio la mejora no es instantánea pero funciona siempre si persistes.
- Tienes que volver a pensar con claridad. Cuando estás deprimido, tienes todo tipo de pensamientos negativos, sobre ti, las personas que te rodean, tu vida: eres un fracaso completo, eres estúpido, nadie te aprecia, no vales para nada. No intentes ver todo de color de rosa porque no se trata de cambiar una visión distorsionada por otra, lo que se trata es que pienses sobre ti mismo jugando limpio con ti mismo y con realismo. Ni eres un estúpido, ni eres un fallo completo y por supuesto hay esperanza y un futuro para ti. Puedes intentar volver a pensar con claridad si te haces las siguientes preguntas
- ¿Cómo podría comprobar si esta idea es cierta o no?
- ¿Fue siempre cierta?
- ¿Hay excepciones?
- ¿Qué es lo que me falta para completar la foto?
- Evita el alcohol. El alcohol es una sustancia depresora. En ocasiones la depresión induce a la persona afectada a beber y en ocasiones el abuso de alcohol te lleva a una depresión. Las drogas y el alcohol empeoran las depresiones y pueden interactuar negativamente con los medicamentos antidepresivos. El alcohol no ayuda a superar una depresión y lo mismo es cierto para otras sustancias de abuso y para la cafeína.
- Sal a la calle. La luz solar es un potente antidepresivo. Aprovecha las horas de luz y disfruta del sol. No lleves gafas de sol. Si los días son cortos, quizá tengas que cambiar tus hábitos para estar en la calle cuando todavía hay luz. Si estás en una ciudad con muy poca luz quizá puedes buscar una lámpara con iluminación lo más parecida a la natural.
- Come sano. Esto significa comer una dieta sana y diversa y no abusar de los alimentos preparados. Incluye en tu dieta pan integral, pescado, fruta, verduras, carne, un poco de todo y con una preparación que respete los sabores naturales.
- Duerme bien. Cambia tus hábitos de dormir o de antes de dormir para que tengas un buen descanso nocturno. Vete a la cama y apaga la luz todos los días a la misma hora. Apaga la televisión y no te duermas con la tele o la radio puesta. Antes de dormir realiza actividades tranquilas, relajantes como leer, o tomar un baño caliente. No trabajes tarde o te pongas con actividades que te generen estrés o hagan que tu mente se acelere. Lo mejor para dormir es un cuerpo cansado y una mente relajada.
- No hagas cambios drásticos en tu vida. Mientras estás deprimido tú no eres exactamente tú. Tu juicio está muy afectado por la depresión y durante esa temporada debes evitar romper una relación, dejar el trabajo, hacer un gran compromiso personal o económico, etc. Cuando la depresión haya pasado podrás tener una visión más exacta y tu elección tiene más probabilidad de que sea algo con lo que luego no te arrepientas. No quiere decir que hayas perdido la cabeza o que no seas igual de inteligente que cuando no estabas en deprimido, es que es posible que los síntomas de la depresión te estén afectando y si no lo tuvieras tu reacción sería distinta. Si es obligatorio que tomes una decisión, consulta a una persona en quien tengas confianza por su prudencia y buen criterio.
- Busca información sobre la depresión y sobre cómo tratarla. Justo lo que estás haciendo al leer esto.
fuentes:
https://jralonso.es/2012/11/29/como-salir-de-una-depresion/
https://www.who.int/topics/depression/es/
https://psicologiaymente.com/clinica/tipos-de-depresion
derechos de autor:
Jonathan García-Allen
Programa de la OMS
José R. Alonso




Hola pareciera que nadamas copio y pego, no cuido su redacción
ResponderBorrar